El acompañamiento es una práctica necesaria para la vida de toda persona que quiere crecer en su fe.

San Juan de la Cruz, en sus Dichos de Amor y Luz, nos enseñaba,

El que solo se quiere estar, sin arrimo de maestro y guía, será como el árbol que está solo y sin dueño en el campo, que, por más fruta que tenga, los viadores se la cogerán y no llegará a sazón.

Queremos acompañar tu camino hacia Jesús, para que tengas ese encuentro personal que encienda la Luz que Él ha puesto en tí.