El tiempo de Dios gira a otro ritmo. El ritmo del amor y del corazón. Por ello, cualquier momento es bueno para salir al encuentro de quien ya nos está esperando.

Uno de los objetivos de la Pastoral Juvenil es propiciar actividades y momentos en los que, este tiempo de Dios, coincida con el del corazón de nuestros jóvenes.

Sincronizar nuestro “reloj” con el de Dios nos acercará a la felicidad que Él tiene pensada para cada uno de nosotros.